LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA PÉLVICA (EIP)
Fecha: 28/03/2006
Autor: Dr. R. Sánchez Borrego. Medico Especialista en Obstetricia y Ginecología. Barcelona
Fecha: 28/03/2006
Autor: Dr. R. Sánchez Borrego. Medico Especialista en Obstetricia y Ginecología. Barcelona
¿Qué es la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)?
Es una infección de los órganos genitales femeninos internos. El cuello del útero o cérvix posee unas características que evita la transmisión de gérmenes hacia el interior de la matriz. Cuando se está expuesto a diferentes enfermedades de transmisión sexual, como gonorrea o chlamydiasis, la infección puede ascender y afectar a los otros órganos como útero, ovarios o trompas de Falopio.
¿Cómo adquiere una mujer una EIP?
Existen diversas formas. La más común es el contacto sexual con una pareja afectada de gonorrea o chlamydia. Estos gérmenes están presentes en el semen y otros fluidos corporales. También se pueden afectar las glándulas que existen en la entrada de la vagina, así como la uretra (conducto por donde sale la orina) y el ano.
La vagina es un órgano donde habitualmente ya existen diferentes microorganismos. Es la llamada flora saprofita. Hay algunas mujeres que desarrollan EPI sin haber estado en contacto con gonorrea o chlamydia y, se cree que puede ser debido a que los componentes de esta flora ascienden a través del cérvix.
También puede ocurrir después de diferentes intervenciones quirúrgicas (aborto) o manipulaciones en consulta, como la colocación de un D.I.U. o biopsia de endometrio. No obstante, son causas poco frecuentes.
¿Cómo puedo saber si tengo una EIP?
Puede causar distintos síntomas en cada mujer. La mayoría presentará dolor abdominal y, durante la exploración pélvica por el ginecólogo, dolor al tacto y movilización del cérvix. También es frecuente que aparezca flujo vaginal de un color amarillento o verduzco, así como con mal olor. Algunas presentarán alteraciones menstruales durante todo el mes con dolor de regla o dolor intenso durante las relaciones sexuales; otras un cuadro más severo con fiebre, escalofríos, náuseas y vómitos. No obstante, en ocasiones no presentan síntomas.
¿Qué debo hacer si tengo síntomas de EIP?
Acudir al médico lo antes posible. Sólo se puede diagnosticar con un examen clínico y unos cultivos. Cuanto antes se pueda hacer, más pronto se podrá poner tratamiento y evitar que la infección progrese. Será necesaria la administración de medicación como antibióticos y calmantes.
¿Cuáles son los factores de riesgo para una EIP?
Los mismos riesgos de contagiarse de una ETS: las conductas sexuales de riesgo: contacto con varias parejas sexuales, prácticas sexuales no seguras. Tanto el hombre como la mujer pueden ser portadores de ETS sin saberlo, sin presentar síntomas y exponer a sus parejas al contagio.
¿Cómo practico el sexo seguro?
Evitando el contacto sexual con parejas de riesgo. Si lo desconoce, use preservativo. Aunque no lo pueda evitar al 100%, reducirá mucho la probabilidad de contagio. Los anticonceptivos no protegen de los contagios.
¿Cómo se trata la EIP?
El primer paso es el examen clínico y diagnóstico correcto. El tratamiento médico podrá ser ambulatorio u hospitalario en función de la gravedad. Será muy importante el cumplimiento correcto y completo del tratamiento que el médico le indique.
¿Qué consecuencias pueden ocurrir tras una EIP?
El tratamiento precoz y completo puede ayudar a prevenir las complicaciones. Si la medicación no se toma de forma correcta o se inicia demasiado tarde, puede, quedar secuelas permanentes a nivel genital. La más frecuente es la formación de adherencias y tejido cicatricial alrededor de las trompas de Falopio o a nivel abdominal, las cuales pueden dificultar el conseguir un embarazo o favorecer que éste tenga lugar fuera de la matriz. Este tejido cicatricial puede causar dolor durante mucho tiempo. Ocasionalmente, las complicaciones son tan severas que es necesaria la intervención quirúrgica para liberar estas adherencias y eliminar el tejido cicatricial. Una EIP puede volver a ocurrir si vuelve a exponerse a contagiarse una ETS; cada episodio puede ocasionar más daño en los tejidos y son más frecuentes las complicaciones.
¿Y mi pareja debe ser tratada si yo tengo una EIP?
Sí, especialmente si le encuentran una ETS a su pareja. Si no la tratan, puede volver a contagiarse fácilmente. Tomar las decisiones acertadas respecto al contacto sexual es importante. Si usted piensa que puede tener una EIP, hable con su médico.
Es una infección de los órganos genitales femeninos internos. El cuello del útero o cérvix posee unas características que evita la transmisión de gérmenes hacia el interior de la matriz. Cuando se está expuesto a diferentes enfermedades de transmisión sexual, como gonorrea o chlamydiasis, la infección puede ascender y afectar a los otros órganos como útero, ovarios o trompas de Falopio.
¿Cómo adquiere una mujer una EIP?
Existen diversas formas. La más común es el contacto sexual con una pareja afectada de gonorrea o chlamydia. Estos gérmenes están presentes en el semen y otros fluidos corporales. También se pueden afectar las glándulas que existen en la entrada de la vagina, así como la uretra (conducto por donde sale la orina) y el ano.
La vagina es un órgano donde habitualmente ya existen diferentes microorganismos. Es la llamada flora saprofita. Hay algunas mujeres que desarrollan EPI sin haber estado en contacto con gonorrea o chlamydia y, se cree que puede ser debido a que los componentes de esta flora ascienden a través del cérvix.
También puede ocurrir después de diferentes intervenciones quirúrgicas (aborto) o manipulaciones en consulta, como la colocación de un D.I.U. o biopsia de endometrio. No obstante, son causas poco frecuentes.
¿Cómo puedo saber si tengo una EIP?
Puede causar distintos síntomas en cada mujer. La mayoría presentará dolor abdominal y, durante la exploración pélvica por el ginecólogo, dolor al tacto y movilización del cérvix. También es frecuente que aparezca flujo vaginal de un color amarillento o verduzco, así como con mal olor. Algunas presentarán alteraciones menstruales durante todo el mes con dolor de regla o dolor intenso durante las relaciones sexuales; otras un cuadro más severo con fiebre, escalofríos, náuseas y vómitos. No obstante, en ocasiones no presentan síntomas.
¿Qué debo hacer si tengo síntomas de EIP?
Acudir al médico lo antes posible. Sólo se puede diagnosticar con un examen clínico y unos cultivos. Cuanto antes se pueda hacer, más pronto se podrá poner tratamiento y evitar que la infección progrese. Será necesaria la administración de medicación como antibióticos y calmantes.
¿Cuáles son los factores de riesgo para una EIP?
Los mismos riesgos de contagiarse de una ETS: las conductas sexuales de riesgo: contacto con varias parejas sexuales, prácticas sexuales no seguras. Tanto el hombre como la mujer pueden ser portadores de ETS sin saberlo, sin presentar síntomas y exponer a sus parejas al contagio.
¿Cómo practico el sexo seguro?
Evitando el contacto sexual con parejas de riesgo. Si lo desconoce, use preservativo. Aunque no lo pueda evitar al 100%, reducirá mucho la probabilidad de contagio. Los anticonceptivos no protegen de los contagios.
¿Cómo se trata la EIP?
El primer paso es el examen clínico y diagnóstico correcto. El tratamiento médico podrá ser ambulatorio u hospitalario en función de la gravedad. Será muy importante el cumplimiento correcto y completo del tratamiento que el médico le indique.
¿Qué consecuencias pueden ocurrir tras una EIP?
El tratamiento precoz y completo puede ayudar a prevenir las complicaciones. Si la medicación no se toma de forma correcta o se inicia demasiado tarde, puede, quedar secuelas permanentes a nivel genital. La más frecuente es la formación de adherencias y tejido cicatricial alrededor de las trompas de Falopio o a nivel abdominal, las cuales pueden dificultar el conseguir un embarazo o favorecer que éste tenga lugar fuera de la matriz. Este tejido cicatricial puede causar dolor durante mucho tiempo. Ocasionalmente, las complicaciones son tan severas que es necesaria la intervención quirúrgica para liberar estas adherencias y eliminar el tejido cicatricial. Una EIP puede volver a ocurrir si vuelve a exponerse a contagiarse una ETS; cada episodio puede ocasionar más daño en los tejidos y son más frecuentes las complicaciones.
¿Y mi pareja debe ser tratada si yo tengo una EIP?
Sí, especialmente si le encuentran una ETS a su pareja. Si no la tratan, puede volver a contagiarse fácilmente. Tomar las decisiones acertadas respecto al contacto sexual es importante. Si usted piensa que puede tener una EIP, hable con su médico.
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